Transkripzio hau adimen artifizial bat erabiliz sortu da, gizakiaren esku-hartzerik gabe. / Esta transcripción ha sido generada mediante el uso de una inteligencia artificial, sin intervención humana. / This transcription was generated by artificial intelligence, without human intervention. 10 Meditación - tres grados de ha¬ 23. 2/13/93 ¬mildad Estamos en el momento de la elección para el ordenamiento integral de nuestra vida. En las meditaciones procedentes hemos pedido a Cristo pobre ¬da - para que para poder abrazarnos a la humildad. que la perfección se ha de comentar sobre la humildad. Cristo quiere nuestro perfección y la quiere en el grado. más perfecto, pues cristo en ejemplo y modelo - en su vi¬ de me ha dado ejemplo de la perfección más completo. En la meditación presente nos presente S. Ignacio los tras escalones que en este momente debe el alma disponerse a sabir. 1º grado consiste en estar dispuesto a perder todo antes de fender o insubordinarmos contra Dios tenvidando un precepto grave. Este disposición es la minista que puede esa ¬garse de quien hasta este momento ha meditado todo lo que Dios ha hecho por nosotros y lo que debemos encar nosotros para poder pasuste. Lo grado consiste en este dispuesto a perder todo antes de con¬ sentir un pecado venial deliberado. No se puede espi¬ ¬rar a la perfección sin este disposición. No se conciba que el alma que cautivada por Cristo le ha dicho quiero y es mi determinación pasar por todo por Cristo, por opro¬ ¬bios, injurias ete ... y que ahora no tenga esta disposi¬ ¬ción. Este disposición, este animo de sumisión a la vo¬ luntad de Dios nos lo exige nuestra misma lógica. Hasta conde quieran señor - hemos dicho y vemos que Cristo nos cogo de la mano y nos exige darista para. Dimusto con generosidad 3º grado perfectísimo consista que siendo de igual gloria de Dios oprobio que algabanca, pobreza que riqueza ¬guerer más al oprobio y la pobreza con Cristo oprobrado y pobre que alabanza y requeza por más parecernos a Cristo. social del perfil perfecto de Cristo en nuestro alma. Porque no querer? Pidamos esto grado contra cor¬ Dión a Macto, que nos concada ... ocasiones de en un ser otro por