Transkripzio hau adimen artifizial bat erabiliz sortu da, gizakiaren esku-hartzerik gabe. / Esta transcripción ha sido generada mediante el uso de una inteligencia artificial, sin intervención humana. / This transcription was generated by artificial intelligence, without human intervention. 4/17/21 La tempestado. 5 Tramadie pag.17 Vamos a detenernos en la consideración de este admirable descena del Evangelio, que un reflejo de lo que nos pasa a nosotros. Hay tempestades externas que se desencadenan con todo el aspecto al armante de trueños rayos relampagas ... que alguna vez ... si no ha cosido en algun barranco en que retombaban los traemos nos habrán atamonado ... La tempestad es terrible siempre, pero mucho más en la soledad y en un barran¬ ¬co sin salida la tempestad en el mar es todavía más alamante. No me voy adecenerme a describiros lo que es una paterna. Vosotros, muchos el menos. habren leido pasa a paso del T. Resco y allí teneis admirablemento rela¬ ¬tada una de esas gallernas. No quiero hablar de esos en que otros han sido protagonistas Verdad es que cuando se halla de tempestades instrustivamente nos acordo¬ ¬mos de alguna de esas escunar de las que hemos sido testigos algunos y otros la conocemos por relatos o lecturas Amadisimos jóvenes, yo quiero que en este momento os dis cuento de otras tempestadas de las que todos temas experiencia y sois protagonistas. Todos los aquí presentes talia vuestros 14 años o más. Todos los aque presentes habeis pasado a esa edad en que los ojos abierto momermán que el esul del cielo. Todos hallas pasado se esa edad de paz. serenidad reposo. Querer o no lo querás descubrirlo, yo se que todos los que presentes están restriendo de las otas que se agitan la destran¬ 7 sencadenaban las tempestadas con relatiza frecuencia. En el mar de nues¬ ¬tra vida se desencadenan cremisiblemente y tempestades, a voces y frecuen¬ ¬temente de tal naturaleza, que al joven la es imposible salose lleso de las mismos y no ser que de en no de medios extraordinarios ... La tempestad de diveriadas no respeto la larca en que aba alaciblemente ¬dormido el señor, las tempestadas estas tampoco respetan persona alguna y lo extraño es que algunos ... muchos ... no quieran reconocerlo si quiera ... señal que son la victimas. La tempestad es alcanza a todor. No hace falta que me lo digas. Así es la ¬vida y así es la edad Dado que alcanzan a todos, quiero decir además que ... todos son ¬cictimas ... que hay pocos que como en aquella ocasión el mar de ti¬ ¬beriados, no los traga, no los vence ... no los hunde? Segunda afirmación: desgraciadamente son pocos, muy pocos los que no sucumben. La experiencia es la gran maestra. No es lo digo para desalenteros. Quiero descubrinos la realidad, para que cada uno de voso ¬dusalentivos quiero descubrinos la realidad, para que cada uno ... Según el relato evangelico aquella tempestad que de tal naturaleza que la misma barca en que iba el señor siera nangregado este misiblemente a no ser por esta intervención sobrenatural de Essito. Todos los artificios humanos para sacar la adelante aran imito las así la reconocen los apostoles que eran maestros en el arte 3) Quienes sucumben, para quienes es fotal esa tempestad invitable. 1) Estatal y no las que de más samedio que sucumbir aquellos jóvenes en los que Cristo no esta presente. Quiero decir que aquellos jovenes que han olvidado esta presencia de Cristas del Cristo que habla por la conciencia de Cristo que más impone sus mandatos, de Cristo cuyo recuerdo de guez pre¬ side nuestra vida moral ... esos por honrados por hombres que quieran aparecer y por mucho que alarden de horradia y vida moderada ... en ¬sa unos nantajos en la vida ... y acaso en su exterior se reflejen los sin¬ temas de su desgracia Quienes son estos. No solamente aquellos que no creen ... aquellos que no han recibido la educación cristiana, sino también lo son aquellos jovenes que van perdi¬ ¬endo ese presencia de Cristo en su conciendas porque van perdiendo el temor de Dios, esos jovenes que no avivan su presencia ... por la oración ........ Cristo ... cuando no de la como a presencia ... por la oración - en el fondo de la conciencia a constos de llevan dormido, cuan¬ ¬tos que en su juventud o niños ... la tuvieron presente ... hoy no la ti¬ ¬men ... por el abandono de la oración, por el abandono de los sacramen¬ ¬tos ... esos ... cuando vienen a confesarse no tendrán ... no tendrán¬ que no saben lo que es no tener en cuantos ... precisamento cuando más le necesitan, le olvidan ... cuantos ... frecuentan los sacramentos y hasta son suiceros ... con el confesor has¬ ¬te el primer pecado ... hasta el desencadenamiento de la tempestad ... y despues lo abandonan todo ...... Pobres jovenes ... pobres víctimas. Pro se os ve ... pero llevan dentro la travedía. La guerás oculta 4) No queres recurrir al que os puede calmar ... no queres volvera despertar a Cristo por la oración meditación, saciamentos ... no te tepestados traga ... el mar os arrestras ... cada vez más ... en un principa¬ si pesistiras ... luego nada ...... En un principio ... poden crear que la mo¬ ¬na, el desastras será tan fatal ... desen no me excedere ... pero la que yo no tienes que apoyo te vas a resistro o moderarte si cuando tanto. apoyo o en que asiste te dejasta arrestrar ... peste No importo que tu conozcas los desastras y las consecuencias funesto¬ Su enfermedad no es del entendimiento ... conocerás ... es de la voluntad. de dejarás arrestrar ... no hasta los límites junta fijas, sino hasta ¬dondo diga la pasión - Así es la vida y así son las pasiones Dado que así es la vida y la realidad - la tempestad la tiene que sufrir todo ser humano y la han sufrido todos desde el degenerado que ha hurga sus excesos en el Nospital, hasta el joven candoreso de cuyos. cabios no se ha marchitado la consisa alegre, expresión de la transpara ¬cia de su alma. Y acaso este segundo no lo haya sufrido menos vio. ¬denta que aquel. Por qué el uno conserva la frescuro de la gracia ... a tonso los excesos de la misma parece mientras unos no se hunden, otros se hunde? Normalmente pasando en aquella ocasión en sibesiadas no faltarra hagagos. No contimos entre estos a los apostoles porque ellos sencia ¬mente recurrierra a Cristo. Y no ser por este movidencia el como otros hubieran sucumbido. 5 Habian puesto en fuego todos los medios, pero sentian que se hundian Que hicieron ... 1) Desconfiar de si - Bendita desconfianzas del joven que teme y porque teme en si tusta el apoyo en otro Bendita desconfianza del joven que an¬ cuando haya cando ... o haya cadido ... se pone en tranza de salvación en descongia de si por convicción ... no se extraño de lo que le ha podido suceder ... y sabrá recurrir con humildad como los apóstoles en esta ocasión a quien le puede salvar ... Cuantos hay que han tenido el privilegio ... de no verse en oveltos y acaso han tundo el trance desacradable de probar su debilidad prácticamente ... Desconfia de vosotras y no seas temerarios como lo sos cuando pendentemente no os alejan de las ocasiones ..... El niño cal por no asis¬ 2) Recurso a la oración mista sovenes y la Los que estas sufriendo los asaltos de la pasión, los que haber sido La víctimas de la misma, pero que ansias veros libres de esa ogi¬ ¬tación interior ... no es tarde mientras conserveis la fe ... mientras poda despertar a Cristo ... los sentos impelentes por os sentes al fin y al cal¬ con deseos de salio de esa estado ... orado ... orad y veren como el concurso de la gracia suple vuestra deficiencia ... con los apostoles en aquella ocasión esperar temerariamente que por te¬ ¬ner consigo a Cristo ...... no aban a nangragar ... muchos jóvenes en sido víctimas ... suele también pensar en su intimidad. 3) en el altimo trance ... en la hora de la muerte ... tendre ocasión de recu¬ ¬ror ... cuidado con tentar a Dios ... no es eso lo que nos enseña el Evangelio ... no puede mantenerte en ese estado ... los pecados se in¬ multiplicando ... y que saber del de los último pecado que Dios tolera ... El caso sin momento se rebasa ... la era de Dios la misio. suplica fervoresa ... hasta despertar a Cristo en el fondo de tu alma ... hasta que vuelva a no¬ ¬tar la presencia de aquel que en los años inocentes de nuestra vi¬ La nos infundia temor ... hasta que renazca en nuestra corazón ese temor saludable que por fise nos lleva a color ¬fesor. La salvación ... Dos palabras y el viento se calma y el mar se reposa. Cuanto se supre ... en los hospitales ... los ayas castimaros no pueden meno de desgarrar nuestro corazón ... Pero no menos se sufre en las almas ... en las que se viven tragedias tembles, afonías interminables - Dios no ha dado a ningún médico el secreto de curar con su voluntad. las dolares físicos ... se hubiera quien se detendría de acudir a el se pretesto de la verguenza en declarar las propias dolencia ... Pero Dios ha dado a los hombres y a sus representantes ... la facultad de calmar ... curar esas otra dolencias con su simple sentencia ... y si el imperio la Jesus sobre las tempestados pone de manifiesto