Transkripzio hau adimen artifizial bat erabiliz sortu da, gizakiaren esku-hartzerik gabe. / Esta transcripción ha sido generada mediante el uso de una inteligencia artificial, sin intervención humana. / This transcription was generated by artificial intelligence, without human intervention. 2 E.E. T. (8) Martia, Martha, sollicita es el turba¬ ¬res era plurima. Porro unum estecesario Marta, Marta muy cuidadosa estas y te fati¬ ¬gas en muchas cosas mas en verdad una sola cosa es necesaria San Mateo cap. 2 vers. 42 Respetable profesor. Amadisimos hermanos. Si nos fuera dado desde una altu¬ ¬ra contemplar ante nuestros ojos el mundo ente¬ ¬ro y acón más, si pudieramos conocer los corazones humanos, y descubrir sus más intimos y recinditos ¬deseos y secretos, y nuestros ojos pudieran percibir to¬ ¬do ello sumo en una pelicula unematográfica, veri¬ amos como la humanidad intera esta erredada y desembarazada en negocios temporales, como hombres conspiran contra hombres, como naciones maquinan¬ contra naciones, como la humanidad ofuscada por la envidia, por el odio y ambición se revuelve y no teniendo o mejor dicho, creyendo no haber otro mundo esta despreocupada de su unico fin desu¬ unico e irreparable negocio (2) en amadísimos hermanos, muy pocos, poquisi¬ ¬mos son los que de el se ocupan. Viven casi todos. como si ni tuvieran un alma, como si no tuvie¬ ¬ran que salvar esa alma, como si no hubiera despues una eternidad, feliz, para el que se salva¬ desdichada para el miserable que se condena¬ Y no solo son estos, carísimos, los que no conoces a Cristo, los que viven envueltos en las tiniables del error sino los mismos cristianos, los que creen que hay un alma que salvar, los que creen en la eternidad, los que saben que hay un cielo para premin¬ de los buenos, y un infierno espantos y eterno para castigo de los perversos. No es esto necedad más que necedad locura más que locura? Si necio llamamos al hombre que no mira por su porvenos temporal que será aquel que sabe y no quiere acordarse, cree y no se ocupa de salvar su alma? Se no hay amadisimos hermanos, diligencia que no se practique, ni tiempo que no se aprovecha para obte¬ ¬ner algún cargo o ganar una pleito, para alcanzar la salvación que se hace o como se vive. Por ventura no es trascendental importante salvar el alma? Tal vez haya negocio mas (3) importante? Pero para que yo os pueda expones brevemen¬ de la importancia de la salvación pedid ayuda a la Reino de los Angeles saludando la con la salutación angelica. Ave Maria Marta marcha ....... S. Mateo capio 42 Respetable profesor. Amadisimos hermanos. Recordad, amadisimos hermanos, aquella hermoso escena de Getania. Ped allí a María conversando con Jesu¬ sentada a sus pies. Mientras que su hermana Marta se ocupa en los que haceres domésticos y disgustado por que su hermano no le ayuda se queja al señor diciéndole; Man¬ ¬da, Seños, a mi hermana que me ayuda. Pues ves que estoy sola. Mas el Señor con apacible rostro se responde¬ Marta, Marta solicita estas y te fategas en muchas cosas, Mas en verdad una sola cosa es necesaria Parro una car necersanción. Una cosa y esto es salvar el alma. Este espues nuestro negocio unico e irreparable una vez en el engañados. Es único, amadísimos hermanos, porque el hom¬ ¬bre ha sido creado por Dios para que en este mundo Se sirva y mediante esto salve su alma. Este es su fin último y único. Dios no nos ha hecho¬ para poseer riquezas, gozar de los placeres y pasar bi¬ en esta vida. Nuestro son es mucho más elevado mucho más sublime, mucho más sagrado. Pues las riguezas, la salud los placeres, los ce¬ ¬tros y las coronas son como las flores primaserales que al menor soplo del viento se marchitan, como humo que se disipa, como noche que llegado el dia desaparece, como tela de haraña, cuyos hilos con un¬ poco de viento se desligan¬ La vida presente no es más que un viaje a nuestra verdadera patria. No tenemos, amadisi¬ ¬mos hermanos, aque ciudad permanente, por lo tanto. hemos de buscar lo que está por venir los atrevere¬ ¬mos por ventura atesorar nuestros tesoros aquí, que des¬ ¬tro de poco hemos de dejar y gastaremos puestras morglas en una empresa San poco duradera sin nada se reservar para la eternidad. de este negocio está pondiente nuestra dicha o desdicha eterna, o gozas de la presencia de aquel pue¬ infinitamente grande, que tiene por escabeles de sus pues a los Juercibones y Será fines, de aquel Dios, carísimos) Veloces se 2 ... a. 2 ante que han de doblezar la solillar (5) en cuya presencia no son nada los imperadores y Reyes de la tierra, de aquel Dos infinitamente poderoso, que con solo el poden de su palabra creo este los universo ¬ve al hombre de la ceniza, de aquel Dios Eterno. O También padecer una eternidad de tormentos, en compañia de Satanas y de sus demonios en aquel ¬lago tenebroso donde todos los sentidos y potencias tienen El castigo, privado de la visión de Dios. Pues con razón dijo San Busebio. Sane supra omne erroremest dosimulare negatión aterna sa¬ Cutes. No hay error, que pueda compararse al error de descuidar la salvación eterna. Todo lo demas puede en este mundo tener remedio. Si estamos en peligro de perder la salud con nuevos audados podemos recu¬ perarla Si se pierden las riquezas, posible es obtenerlos con nuevos esfuerzos. Mas quien en este negocio se descuida no tiene remedio Por eso Santa Teresa no se cansaba de exhortar a sus hermanas diciéndoles: Hermanas mías hay un alma y una eternidad. Y yo os digo ahora, amadi¬ somos hermanos, hay un alma y perdida esta todo se pierde, hay una eternidad y el alma una vez per¬ ¬dida, para siempre, para siempre lo está Pero escuchad, ahora aquella máscima de Jesucris ¬to, que su meditación a tantos jovenes ha encerrado en el claustro, que a tantos pecadores a movido a la peni¬ ¬tencia, a las virgenas arretirar al convento, a los ana¬ coretas al decierto. Pues que aprovecha el hombre siga¬ ¬nare todo el mundo y perdiere el alma Luid prodesa¬ homine si mundum universan lucretur anima se ¬ro su detrimente patiatura de que sirven, deci¬ Santa Margarita de Alaqueque, de que los retros y tronos a la hora de la muerte y yo os digo, de que apro¬ ¬vecha a Alejandro Magrio haber conquistado el mundo sino supo ganar el cielo? Qué a pesar haber impu¬ esto su yugo al mundo entero y haberse hecho ados ¬rar como a Dios que a los sabas haber descubierto los secretos de la naturaleza, que a los filósofos haber disertado mucho si no supieron salvarse? Con razón llamo Salonión, vanidad de vanidad a los bienes perecederos del mundo. Pues son como un sueño duce y agradable que dura poco y desaparece como buque velos que pasa y no deja nada tras sí, como subitáneo rayo que descluciona nuestra vista - Veloces son amadisimos hermanos, los días y los años, mas es necesario que en este breve tiempo traba¬ jemos para la eternidad, que nos esportemos en llevar felizmente al cabo nuestra empresa, que nos despres¬ demos de todo lo que a este sin no nos ayuda¬ Y para terminar se hemos sido creados para en este Idestierro servir a Dios y mediante esto salvar el alma para gozar de El una eternidad feliz y se des¬ pues que nuestros primeros padres perdieros el derecho a la gloria, el hijo de Dios compadecido de nuestra suerte, para redimirnos de este cautiverio, para sacar¬ nos y librarnos de las garras del diablo, encarno en las purísimas entrañas de una doncella, bajo del seno de su eternogadre a un pesebre, de aquella patria bienaventurada a este destierro, del trono de Dios a un pobre establo y fue perseguido en toda su ¬vida y al fin muerto como vil e infame malacho como - en una cruz vutima propiciatoria por nuestros peca¬ ¬dos ante el Eterno Padre, no hemos de hacer nada nosotros, no hemos de trabajar, no hemos de padecer algo, seguiremos tan arraigados y aferrados, a los bienes ¬cadados y parecederos de este mundo? Illuminad, Señor, las mentes de estos pobres pe¬ ¬cadores, redimidos con la preciosa sangre de vuestro Hijo Santísimo, haced que conociendo el camino en ¬dadero de la gloria, sigan en todos los días de la vida y Vos Virgen santísima, abogada y refugio de los pecadores que a vos acuden, alcanzados esta gracia para que encontrándonos, aún en la Patria bienaventu¬ ¬rada os alabamos y amemos a vos y a vuestro Hijo con ángeles y Santos. Amén José Ma de Arizmendiarrieta en una mirada de nuestra partencia es y la endi